Un hurra por la marina de los EEUU

by busco-chico on May 30, 2011

La homosexualidad ha ganado una batalla en la marina de los EEUU, y es que la Armada permitirá a sus capellanes casar a personas del mismo sexo. De esta manera la homosexualidad entre los militares queda más abierta y sin complejos, tras eliminar el veto de contraer matrimonio con la persona amada.
Las bases de la armada estadounidense se utilizarán sin veto alguno para casar a aquellas personas que deseen contraer matrimonio con su pareja, ya sea hombre o mujer. Así, el uso de las instalaciones de las bases servirá para casar tanto a personas homosexuales como a heterosexuales.
Sin embargo, los capellanes que no acepten la homosexualidad podrán negarse a realizar estos actos, ya que según la Marina Armada puede que no sea consistente con los principios de su organización religiosa. Dificultando los actos de por sí legalizados.


Algo que complica que la homosexualidad sea vista como algo natural e innato en las personas. Ya que según un comunicado de Todd Akin, R-Mo, aunque el Estado pueda legalizar la homosexualidad y el matrimonio entre personas del mmismo sexo, los capellanes de la MArina, que son empleados federales, no deben utilizar esta ley para realizar matrimonios que no son reconocidos por la ley Doma (define el matrimonio sólo entre hombres y mujeres). Una contradicción que esperemos que se solvente y permita a la homosexualidad definirse tranquilamente en cualquier sector social.


Ya es hora de que en todos los ámbitos de nuestra vida la homosexualidad se desarrollé sin complejo alguno, y se permita llevar una vida normal a cualquiera que quiera exponer su verdadera condición social. En este nuevo milenio, la homosexualidad ya tiene que tener los mismos derechos y obligaciones que la heterosexualidad. Atrás tienen que quedar los prejuicios y las discordias sobre los verdaderos matrimonios. Ideas impuestas por religiones y culturas que ya no sirven en el mundo contemporáneo actual. Donde la libertad de elección sexual de las personas tiene que ser un derecho como cualquier otro. Sin sentirse discriminada ni rechazada por ello.

Por eso un hurra a los marines estadounidenses por conseguir un derecho fundamental de todo ser humano.

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